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¿Qué son las lesiones Musculares?
Las lesiones musculares son muy frecuentes, sobre todo en la práctica deportiva. Aunque no suelen ser graves, deben estudiarse y tratarse para evitar recaídas. Pueden afectar a las fibras musculares y a los tendones unidos a ellas. También pueden afectar a los vasos sanguíneos, ocasionando hematomas, y a las terminaciones nerviosas, produciendo dolor.
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¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas generales son:
● Inflamación, enrojecimiento o hematomas a nivel local.
● Dolor en reposo.
● Dolor a la movilización.
● Debilidad del músculo o de sus tendones.
● Incapacidad para mover el músculo o sus ligamentos.
A nivel específico podemos diferenciar:
● Tirón muscular:
● Dolor brusco e incapacidad para continuar con el ejercicio.
● No siempre existe hematoma (moratón) en la piel y, si aparece, suele ser pasadas horas o días.
● Contractura muscular:
● El dolor y el grado de limitación son menores.
● El paciente nota como una “bola” al palparse.
● Pueden hacerse crónicas en algunas zonas, como el cuello.
● Rotura muscular:
● Dolor repentino, agudo e intenso localizado en un punto muy concreto con incapacidad para continuar con el movimiento En ocasiones puede asociarse un hematoma (moratón) muy aparatoso.
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¿Cuáles son las causas?
Las lesiones musculares se producen al someter al músculo o a sus tendones a fuerzas superiores a la resistencia de los mismos. Son frecuentes en deportes “explosivos” que precisan de velocidad y cambios de ritmo.
Pueden verse en cualquier músculo de las piernas, en los abdominales o en la musculatura del brazo. Los músculos que se afectan con mayor frecuencia son el Gemelo y el Sóleo, los Isquiotibiales, el Recto Anterior del Cuádriceps y al Aductor Largo. La rotura del Gemelo es muy frecuente en los deportes de raqueta, el Sóleo se rompe en los corredores de fondo, los Isquiotibiales en velocidad y en los saltos de vallas, y el Recto Anterior del Cuádriceps se lesiona en los jugadores de fútbol.
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Factores de Riesgo
Las lesiones musculares son más frecuentes si:
● La preparación física previa o posterior al ejercicio es deficiente (entrenamiento/calentamiento/estiramiento).
● Existen lesiones previas o una rehabilitación inadecuada.
● Se producen sobrecargas continuadas.
● Existe un exceso de tensión muscular.
● En la obesidad/sobrepeso.
● Presencia de enfermedades generales, toma de medicaciones o seguimiento de una dieta inadecuada.
● Existe una fibrosis cicatricial (es decir una cicatriz de una lesión previa).