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¿Qué es la Fototerapia?
La fototerapia es una forma de tratar el trastorno afectivo estacional y algunas otras enfermedades mediante la exposición a la luz artificial. El trastorno afectivo estacional es un tipo de depresión que se produce en un momento determinado del año, generalmente en otoño o invierno.
Durante la fototerapia, te sientas o trabajas cerca de un dispositivo conocido como lámpara de fototerapia. La lámpara emite una luz brillante que imita a la luz natural exterior.
Se cree que la fototerapia afecta las sustancias químicas del cerebro vinculadas al estado de ánimo y al sueño, y en consecuencia alivia los síntomas del trastorno afectivo estacional. El uso de una lámpara de fototerapia también puede ayudar con otros tipos de depresión, trastornos del sueño y otras enfermedades. La fototerapia también se conoce como «luminoterapia» o «terapia con luz».
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¿Cuándo está indicada la fototerapia?
La fototerapia está indicada en diferentes enfermedades dermatológicas inflamatorias y neoplásicas (micosis fungoide) de la piel mediante la radiación ultravioleta, que tiene principalmente una acción antiinflamatoria.
Generalmente, está indicada en formas extensas, en las que la aplicación de un tratamiento tópico es insuficiente.
Indicaciones más frecuentes:
● Psoriasis
● Dermatitis atópica
● Vitíligo
● Micosis fungoide
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¿Cómo se realiza la fototerapia?
Existen diferentes tipos de radiación terapéutica.
Rayos UVA: es una radiación que llega más profundamente pero de una forma menos potente, razón por la cual necesita de un medicamento fotosensibilizante (es decir, que potencie el efecto de la radiación UVA): el psoraleno (Psoraleno+UVA=PUVA).
En el caso de enfermedades de piel extensas, el psoraleno se administra en pastillas (según el peso), 2 horas antes de hacer la sesión, mientras que en erupciones localizadas (manos y pies) se administra en crema (o baño), unos 15 minutos antes.
Rayos UVB o UVB de banda estrecha: es una radiación más superficial pero suficientemente potente para no necesitar de ningún fármaco acompañante.
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Tres elementos clave para la efectividad
La eficacia de la fototerapia es óptima cuando recibes la combinación apropiada de: momento, duración e intensidad lumínica.
● Intensidad. La intensidad de la lámpara se registra en lux, que es una medida de la cantidad de luz que recibes. Para el trastorno afectivo estacional, la recomendación típica consiste en utilizar una lámpara de 10.000 lux a una distancia de unas 16 a 24 pulgadas (41 a 61 centímetros) de la cara.
● Duración. Con una lámpara de 10.000 lux, la fototerapia habitualmente implica sesiones diarias de unos 20 a 30 minutos. Pero con una lámpara de menor intensidad, por ejemplo una de 2500 lux, podrás necesitar sesiones más prolongadas. Verifica la guía del fabricante y sigue las instrucciones del médico. El profesional podrá indicarte que comiences con sesiones más cortas y que incrementes el tiempo en forma gradual.
● Momento. Para la mayoría de las personas, la fototerapia es más efectiva cuando se realiza por la mañana temprano, apenas te levantas. El médico podrá ayudarte a establecer qué cronograma de fototerapia se adapta mejor para ti.